Una vez más, el Estado de Israel ha actuado con total impunidad. Ha asaltado la flotilla Global Sumud en aguas internacionales.
Ha secuestrado embarcaciones llenas de solidaridad. Ha atacado a personas que sólo llevaban ayuda y dignidad. Y lo ha hecho ante la mirada cómplice de Europa.
Una Europa que levanta muros contra los migrantes, pero que no es capaz de defender el derecho internacional.
Una Europa que mira a otro lado mientras se vulneran los principios más básicos del derecho marítimo y de los derechos humanos.
Por eso exigimos:
- La liberación inmediata de todas las activistas y embarcaciones de la flotilla.
- La condena clara y contundente del ataque por parte de todos los estados e instituciones europeas.
- La ruptura del acuerdo preferente entre la Unión Europea e Israel.
- El fin inmediato de todas las relaciones militares, políticas, económicas, culturales y académicas con Israel por parte del Estado español.