La CME alerta sobre un déficit global de 44 millones de docentes y una precarización que duplica las tasas de abandono en educación primaria.
En el marco del Día Mundial de las y los Docentes, la Coalición Española de la Campaña Mundial por la Educación presenta su posicionamiento público bajo el lema «Docentes insustituibles: invertir en quienes sostienen el derecho a la educación». La organización hace un llamamiento urgente a los gobiernos y a la comunidad internacional para dignificar la profesión docente, garantizar condiciones laborales justas y proteger la salud mental de un colectivo clave en la sociedad.
La educación es un proceso profundamente humano, emocional y relacional. Sin embargo, la desinversión crónica y la infravaloración del profesorado han generado un déficit global de 44 millones de docentes, con especial incidencia en África Subsahariana, donde se necesita un tercio de este personal. Esta escasez impide avanzar en la escolarización de los 250 millones de niños, niñas y jóvenes que continúan fuera de la escuela a nivel mundial.
Precarización, brecha de género y huida de la profesión
Pese a su carácter esencial, las y los docentes enfrentan salarios reducidos, excesiva sobrecarga de trabajo y un estado de precarización continua que perjudica su salud física y mental. Esta insatisfacción ha causado que la tasa de abandono global en educación primaria se duplique, pasando del 4,6% al 9,1%. En América Latina y el Caribe, cerca del 87% de las nuevas contrataciones se destinan a cubrir plazas vacantes por renuncias.
Asimismo, la CME recalca el sesgo de género persistente en una profesión feminizada (donde las mujeres representan el 68% del total), históricamente ligada a la desvalorización del trabajo de cuidados.
En primera línea ante emergencias y el reto digital
En contextos de crisis geopolíticas y emergencias climáticas, que afectan a 258 millones de niños, niñas y adolescentes en 87 estados, el personal docente actúa como escudo protector ante la violencia. Pese a ser vitales, la educación en emergencias recibe menos del 4% de la ayuda humanitaria global, obligando a docentes comunitarios y refugiados a impartir clases en condiciones de extrema inseguridad y sin apoyo psicosocial.
Por otro lado, la CME defiende que la tecnología y la inteligencia artificial no deben reemplazar la presencia ni la empatía pedagógica. Un uso desmedido de pantallas debilita la atención y el aprendizaje profundo. Ante este panorama, se demanda mayor autonomía pedagógica y capacitación digital estructurada, dado que solo el 51% de los países cuenta con planes de competencia digital para docentes.
Demanda de medidas públicas y compromisos
Para revertir esta crisis y avanzar hacia el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS 4), la Coalición Española de la CME insta a las administraciones a implementar acciones prioritarias como cumplir el 0,7% de la RNB para la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) o asignar al menos el 10% de los fondos de ayuda humanitaria a la educación en situaciones de crisis.